El lubricante de bici: ¿utilizo grasas o aceites?

El lubricante de bici: ¿utilizo grasas o aceites?

El lubricante de bici tiene la función de prevenir la fricción, corrosión u óxido, a lo largo de su vida útil, y asegura un correcto funcionamiento de todas partes móviles de la bicicleta.

Hoy, os vamos a contar las diferencias entre las variedades de aceites y grasas, que puedes necesitar para mantener en buen estado la lubricación de tu bici, sobre todo, si está expuesta a la intemperie habitualmente.

¿Cuál es el mejor lubricante de bici para mi?

Dependerá del uso y tipo de bicicleta que tengas. Principalmente, existen dos grandes grupos: sólidos y líquidos. A continuación te explicamos las diferencias.

  1. Los sólidos son las grasas, que tienen una textura más espesa debido a que el aceite está mezclado con jabón surfactante, entre otros componentes.
  2. Los líquidos se clasifican en aceites y ceras.
  3. Otra opción son las pastas de carbono, específicas para la lubricación de bicicletas de carbono.

Grasas para la lubricación de tu bici

Las grasas son aceites con un componente aglutinante que impermeabilizan ciertas partes de la bicicleta a largo plazo. Existen varios tipos:

  • Con base de teflón: crea una barrera contra el agua que previene el óxido y la corrosión. Se puede utilizar en la dirección, pedalier, puntos de contacto, cuadro, tija, rosca de portaequipajes, cuadros de acero o aluminio, cazoletas, rosca de las bielas o puntos de giro.
  • Con base de cerámica: tiene partículas cerámicas que reducen la fricción y mejoran su duración.
  • Pastas de montaje: tienen partículas de metal que permiten fijar bien las diferentes partes de la bici, e impide el gripaje, y como consecuencia, el ruido que se produce al pedalear cuando no hay una buena lubricación.

Aceites para bicicletas

Para la lubricación de la cadena, existen los específicos para seco y húmedo.

  • Para su aplicación en seco, necesitamos un aceite con una textura menos densa, que se filtre bien entre los bulones de la cadena. Su ventaja principal es que dificulta la adherencia de polvo y suciedad durante su uso, y además, la bicicleta se limpia con mayor facilidad. Sin embargo, uno de sus inconvenientes es su gran sensibilidad al agua (lluvia, barro, charcos, etc.), factores que reducen su durabilidad.
  • En el caso de los húmedos, ocurre todo lo contrario, son muy densos y resisten muy bien la humedad. Aunque el barro se pegue en la cadena de la bici y tardes en limpiarla, se mantendrá mejor a lo largo del tiempo. ¿Qué inconveniente tiene? Que vivimos en una zona seca que favorece la adherencia de polvo y suciedad a la cadena, y con este tipo de lubricante es muy complicado de eliminar.

Ceras para lubricar la cadena

Al no tener ningún tipo de grasa, no se ven afectadas por el polvo y la suciedad, y son biodegradables.

La cera para bicicletas debe de aplicarse con más frecuencia que el aceite, como mínimo 20 minutos antes de utilizarla, aunque lo mejor es lubricar la cadena el día anterior para el que efecto sea mucho mejor.

Tanto en aceites como en ceras, también existen lubricantes cerámicos que favorecen la eliminación de la fricción entre las partes móviles y aumentan resistencia a la intemperie y condiciones del terreno.

El recipiente de los lubricantes cerámicos deben agitarse antes de su uso para distribuir bien las partículas cerámicas, que tienden a depositarse en el fondo.

Un lubricante de bici especial: la pasta de carbono

Esta grasa, especial para bicicletas de carbono, no contiene ningún tipo de aceite en su composición, y cuentan con unas partículas que permiten fijar los puntos de contacto entre carbonos.

Recomendamos no aplicar ningún tipo de grasa convencional a este tipo de bicis.

Esperamos haber aclarado todas tus dudas sobre los diferentes lubricantes de bici, pero si todavía necesitas un asesoramiento específico, consúltanos sin compromiso en Maurizio Motor.

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